SUNSET ROLL FESTIVAL y COVID-19

Existe consenso general de que el brote de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) se ha convertido en una amenaza global. El 11 de marzo de 2020, la Organización Mundial de la Salud declaró que el brote de COVID-19 era una pandemia, ya que aumentó el número de países con casos de la enfermedad viral, y varios gobiernos respondieron con medidas de aislamiento, cuarentenas o vacunación obligatoria. Venezuela no es la excepción. El 12 de marzo de 2020, el gobierno de Venezuela declaró al sistema de salud venezolano en emergencia, suspendió por un mes las reuniones públicas, y los vuelos de Europa y Colombia a Venezuela para combatir el COVID-19. El 13 de marzo, el gobierno venezolano suspendió todas las actividades y el 16 de marzo decretó cuarentena en varias regiones del país, incluyendo la ciudad de Caracas. El 17 de marzo, se ordenó una cuarentena a nivel nacional después de detectar nuevos casos de COVID-19. El 22 de marzo, Maduro declaró nuevas medidas económicas que afectan la ejecución de ciertos contratos (e.g., contratos laborales, contratos de arrendamiento). 

 

El Decreto No. 4.160 del 13 de marzo de 2020, publicado en la Gaceta Oficial No. 6.519 Extraordinario, declaró el Estado de Alarma en todo el territorio nacional debido a COVID-19. Con base en este Decreto, el Ejecutivo Nacional ordenó: (i) la suspensión de actividades en todo el país (incluidos los vuelos comerciales), con las excepciones relacionadas con ciertos sectores (e.g., farmacéutico, telecomunicaciones y redes sociales, electricidad, agua, gas, combustibles) y transporte (solo para la adquisición de bienes básicos); y (ii) una cuarentena social sujeta a las excepciones mencionadas anteriormente.

Fuerza mayor bajo el derecho venezolano

Fuerza mayor se refiere a circunstancias que están más allá del control de las partes, y que pueden hacer que el desempeño contractual de las mismas sea imposible. Además de la imposibilidad de cumplir con sus obligaciones, tales circunstancias deben ser imprevisibles (al momento de celebrar el contrato por las partes), inevitables en términos de ocurrencia o impacto, y posteriores al surgimiento de las obligaciones. Los elementos clave de la fuerza mayor son las circunstancias imprevisibles e inevitables que impiden que una o más partes cumplan con sus obligaciones en virtud de los contratos, y siempre que tales circunstancias no sean imputables a ninguna de las partes.

Preliminarmente, para determinar si el COVID-19 podría considerarse como un evento de fuerza mayor, se debe primero confirmar cuál es el derecho aplicable al contrato, para el SUNSET ROLL FESTIVAL, es claro, que el derecho aplicables es el venezolano. En este sentido, desde la perspectiva del derecho venezolano, la fuerza mayor generalmente se rige por el Código Civil (Artículos 1.271 y 1.272) y las disposiciones pertinentes establecidas en el contrato correspondiente. 

En el caso del SUNSET ROLL FESTIVAL, se retrasará dicha ejecución del concierto, pero, por los momentos, no evitará su ejecución, siendo el efecto legal dar tiempo adicional para ello. Cabe señalar que, en este caso, el tiempo extra puede ser mayor (o menor) que la duración de la interrupción.